Haz que el acceso sea difícil
Tu cerebro toma el camino de la menor resistencia. Si añades fricción — sacar el teléfono de la habitación, eliminar las aplicaciones, activar un bloqueador, cortar las notificaciones — le das unos segundos a tu corteza prefrontal para intervenir. Esos pocos segundos marcan toda la diferencia. No es fuerza de voluntad. Es arquitectura del comportamiento.